KARITÉ DE MALI

5,5042,00

0 out of 5

Karité puro de Mali. Venta al peso.

Limpiar
Navegar por Lista de Deseos

Descripción

Karité: el mayor secreto de belleza africano. Este secreto no es otro que el fruto de un árbol que crece en estado silvestre en África, principalemente en Burkina Faso, Mali, Costa de Marfil y Sudán.

Cuando el fruto está maduro contiene dos o tres semillas, de las cuales se extrae una grasa vegetal que ha servido tradicionalmente para cocinar y para usos cosméticos. La fabricación de la manteca de karité es una actividad principalmente realizada por mujeres y que da trabajo a cuatro millones de presonas en África Occidental.

Propiedades y usos del Karité :

El uso continuado del Karité evita la deshidratación, protege la piel de las agresiones externas, calma las pieles irritadas…

Es el más efectivo antienvejecimiento que existe en la natureza. En el embarazo y la lactancia: durante el embarazo previene la aparición de estrías.

Durante la lactancia previene la formación de grietas en el pecho y protege al bebé de enrojecimientos de la piel por la fricción de los pañales.

En labios, nariz y cuerpo: es muy útil para tratar los labios resecos por el frío, a los que aporta un brillo natural, también para la nariz irritada por las alergias o los resfriados.

Se puede utilizar para dar a nuestra piel un efecto satinado, terso, hidratado y suave.

En deportistas: es muy efectiva para las articulaciones y muy recomendable para antes y después del ejercicio, ya que elastifica la piel. Proporciona una recuperación más rápida del músculo, mejorando el drenaje y la eliminación de toxinas.

En el cuidado del cabello: protege el cabello del daño solar, al ejercer un efecto protector y regenerador de este, restaurando la estrutura capilar, aportando brillo, suavidad y volumen.

En pieles muy delicadas: destaca por su intenso y duradero poder hidratante sobre el rostro y el cuerpo. Mejora la elasticidad de la piel por sus propiedades nutritivas y su alto contido en vitamina F.

También se puede usar en casos de acné o en pieles grasas.

Existen dos clases de Manteca de Karité:

PURA: Sin procesar, la manteca de karité es una pasta amarilla que tiene un olor fuerte a nuez. Para producir la manteca, las semillas se fermentan, se lavan, se secan al sol y se tuestan. Después se muelen hasta obtener un polvo fino y se mezclan con agua para producir una pasta espesa. Una hora de mezclado enérgico separa la grasa del resto de la mezcla; ésta se recoge de la parte de arriba, se hierve, y se enfría para producir la manteca de karité sin procesar.

REFINADA: Mediante el procesamiento, la manteca de karité se puede refinar hasta obtener una crema blanca inodora. La manteca refinada se produce calentando las nueces a temperaturas elevadas. El calor puede ayudar a extraer más grasas de la nuez, a blanquearla y a quitarle casi todo el olor. Como resultado, la manteiga de karité procesada tiene una textura más lisa y sedosa que la sin procesar.

Si te interesa la cosmética natural, ¡no lo dudes!

Valoraciones

No hay valoraciones aún

Se el primero en escribir una valoración

*

Yarama África

Soc. Cooperativa Galega Sen Ánimo de Lucro

Síguenos en Facebook

Top

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies